¿Qué tienen en común el sistema capitalista y el Titanic?
Todos conocemos la historia del Titanic, un majestuoso trasatlántico que se hundió al chocar de forma imprevista contra un iceberg.
Pocos hubieran imaginado que ese nuevo coloso de los mares fuera a acabar de esta manera, ni siquiera después de haberse producido el choque contra su sólido casco.
¿Podría ocurrir lo mismo con el sistema capitalista?
¿Cabe la posibilidad de que se produzca el hundimiento de nuestro actual sistema económico?
Si esto nos lo hubieran preguntado hace 5 años, pocos hubieran apostado por ello, pero los últimos acontecimientos ocurridos a nivel internacional nos están llevando a una situación cada vez más crítica.
Algo parecido ocurrió hace no demasiados años cuando asistimos al desmoronamiento del fuertemente arraigado sistema comunista.
Siguiendo con la historia del Titanic, sabemos que no se hundió de forma inmediata tras producirse el impacto y que durante esas horas ocurrieron muchas cosas.
A bordo del Titanic viajaban 2207 personas, pero solo unos pocos sintieron el fuerte choque. Una vez que el choque se produjo, no fueron anunciándolo por todo el barco sino que se puso en marcha el protocolo de emergencia.
Es decir, a pesar de que había ocurrido algo realmente grave, la noticia del impacto contra el iceberg no fue difundida entre los pasajeros. Solo fue transmitida a los miembros de la tripulación.
Incluso hubo personas que no llegaron a enterarse del choque hasta el mismo momento del naufragio.
Algunas personas lograron salvarse porque se enteraron de lo que pasaba mientras que otras que no fueron informadas terminaron muriendo.
¿Cuál fue la razón por la que unas personas fueron informadas y otras no?
¿Fue para que no cundiera el pánico?
La verdadera razón por la que no todo el mundo fue informado fue porque no existían barcas suficientes para salvar a todos.
En el momento en el que se diseñó y construyó el Titanic, se pusieron las barcas necesarias para cumplir con la normativa y no las barcas suficientes para salvar a todos los pasajeros que el barco podía llevar.
¿Qué similitudes tiene esto con el actual sistema capitalista?
Cuando comenzó la actual crisis económica sólo unos pocos se dieron cuenta del impacto que podía tener.
Cuando los problemas comenzaron a ser evidentes, los políticos trataron de ocultar la gravedad de la crisis y trataron de hacernos creer que era tan solo un bache.
Actualmente hay opiniones para todos los gustos. Hay quien piensa que el duro golpe que ha sufrido la economía mundial acabará por hundirla y hay quien piensa que no. Pero lo que sí está claro es que no hay barcas suficientes para salvar a todo el mundo.
En estos momentos se puede decir que se está aplicado el protocolo de emergencia. Una de las cosas que incluye cualquier protocolo de emergencia es el determinar a quienes se debe salvar primero y a quienes se debe sacrificar para que los primeros se salven.
Como ocurre con todo, a quienes primero se trata de salvar es a los más ricos y poderosos.
Ya hemos visto una prueba de esto cuando los gobiernos de todo el mundo se lanzaron a salvar a sus bancos y más recientemente con los recortes sociales que han llevado a cabo los diferentes gobiernos.
Muchas personas están confiadas pensando que la crisis se resolverá o que el gobierno les salvará, pero no se les pasa por la cabeza que ellos puedan ser lo que tengan que ser sacrificados para que otros se salven.
Por eso es importante estar alerta, mantenerse informados y tomar acción, porque solo si tenemos conocimiento de lo que de verdad ocurre y comenzamos a construir nuestra propia barca podremos aspirar a salvarnos.
Aquellos que se quedan quietos esperando a ver lo que ocurre, son los claros candidatos a ser los sacrificados y las primeras víctimas.
Nos han tratado de hacer creer que la crisis es un accidente cuando en realidad es algo que se viene gestando desde que en 1971 el gobierno de EE.UU. decidió que el dinero que fuera emitido nuevo, no era necesario que estuviera respaldado por el oro.
Desde entonces, el dinero bancario ha ido sustituyéndose por el dinero electrónico, que en realidad es un dinero deuda.
A continuación se puede ver un video en el que un prestigioso analista de mercados internacionales llamado Ignacio López, explica cómo se ha llegado a esta situación, qué es lo que está ocurriendo ahora y hacia donde nos conducirán los problemas y acontecimientos que estamos viviendo.