RESUMEN DEL LIBRO DE BRIAN TRACY “LAS 21 LEYES ABSOLUTAMENTE INQUEBRANTABLES DEL DINERO”
En este libro, Brian Tracy, describe las 21 leyes que cualquier persona que pretenda conseguir la independencia financiera debe conocer y aplicar.
Según Brian Tracy, lograr la independencia financiera es más fácil de lograr hoy de lo que ha sido en toda la historia de la humanidad. Esto es posible gracias a la globalización de los mercados y a las nuevas tecnologías.
Pero solamente podremos conseguirla si entendemos cómo funciona el dinero y participamos en el “juego”.
La razón por la que la mayoría de las personas no alcanzan nunca la independencia financiera es debido por un lado a su falta de educación financiera y por otro lado a que se mantienen al margen de los continuos flujos de dinero que generan riqueza y que se producen a diario alrededor del mundo.
RESUMEN DE LAS LEYES:
Primera ley: Ley de causa y efecto.
Todo pasa por una razón, hay una causa para cada efecto.
Ésta es la ley de hierro del destino humano y dice que vivimos en un mundo gobernado por leyes naturales y no por la suerte o la coincidencia. Afirma que todo sucede por una razón, sepamos o no cual es.
Cada efecto, cada éxito o cada fracaso, tanto la riqueza como la pobreza, tienen una causa o causas especificas. Cada causa o acción tiene un efecto o consecuencia de algún tipo.
Esto significa que si puedo ser claro sobre el efecto o resultado que deseo obtener, probablemente lo podré conseguir.
De acuerdo a esta ley el éxito financiero es un efecto, y como tal, es el resultado de ciertas causas específicas. Si examina y hace lo que otros han hecho antes para obtener el éxito financiero, usted también logrará obtenerlo.
La expresión más importante de esta ley universal es que: “Los pensamientos son causas y las condiciones son efectos”. Dicho de otra manera: El pensamiento es creativo. Cuando usted cambia su manera de pensar, cambia su vida. Usted se convierte en lo que piensa la mayoría del tiempo.
Segunda ley: La ley de las creencias.
Lo que Ud. realmente crea con profundo sentimiento y emoción, suele convertirse en su realidad.
Esta segunda ley dice, primero que todo, que sus creencias, buenas o malas, ciertas o erradas, falsas o verdaderas, acerca de usted mismo, con el tiempo se convertirán en su realidad. De manera, que lo primero que Ud. debe hacer es asegurarse que sus creencias internas sean ciertas y lo estén empoderando en su vida. Lo segundo que debe hacer es actuar siempre en forma consistente con estas creencias.
Ud. no necesariamente cree lo que ve, pero ve lo que ya cree, y generalmente rechaza aquella información que contradice lo que ya ha decidido creer.
La mejor creencia que puede desarrollar dentro de Ud., es que Ud. está destinado a ser un gran éxito en términos financieros. Las peores creencias que puede tener son las creencias autolimitantes. Este es uno de los peores enemigos del éxito de cualquier persona.
Lo que debe de hacer para lograr conseguir algo es creerlo, prepararse y actuar.
Tercera ley: La ley de la esperanza.
Lo que usted espere que suceda y confíe en que sucederá, se convierte en su propia profecía, llenando sus expectativas.
Cuando espera y confía en que le sucederán cosas buenas, estas generalmente se harán realidad en su vida. Si Ud. espera que solo le sucedan cosas negativas, de igual manera, generalmente no saldrá decepcionado.
Sus expectativas están en gran parte bajo su control. Su vida y sus circunstancias son el resultado de sus propias expectativas.
Espere lo mejor de Ud. Imagínese que tiene habilidades ilimitadas y que puede lograr lo que desee. Piense que su futuro sólo está limitado por su imaginación.
Cuarta ley: La ley de atracción.
Ud. es un imán viviente. Ud. atrae a su vida la gente, las situaciones y las circunstancias que están en armonía con sus pensamientos dominantes.
Los pensamientos dominantes son los que determinan qué atraerá Ud. a su vida.
Esta es una de las grandes leyes que explica una gran parte del éxito y el fracaso en su vida personal y en sus negocios. Afirma que todo lo que tiene en su vida ha sido atraído por usted y por su manera de pensar.
Ahora bien, si hasta ahora Ud. siente que ha atraído a su vida cosas que no quisiera experimentar, lo único que debe hacer es examinar que actitudes o pensamientos han atraído estas cosas y debe deshacerse de dichos pensamientos ya que Ud. puede cambiar su vida cambiando su manera de pensar.
Cuando desarrolla un deseo ardiente por el éxito financiero y piensa en eso todo el tiempo, Ud. genera un campo de fuerza de energía emocional que atrae a la gente, a las ideas y a las oportunidades a su vida que le ayudarán a convertir sus objetivos en realidad.
Quinta ley: La ley de la correspondencia.
Su mundo exterior es un reflejo de su mundo interior y corresponde con sus patrones dominantes de pensamiento.
Esta ley explica en gran medida la felicidad o la desdicha, el éxito o el fracaso, la abundancia o la pobreza que muchas personas experimentan en su vida.
Si quiere cambiar o mejorar algo en su vida, debe empezar cambiando los aspectos internos de su mente. No puede lograr algo en el exterior hasta que lo haya logrando en su interior.
Su actitud, su salud y sus condiciones financieras son un reflejo de la forma como es Ud., de la forma cómo piensa y como se ve así mismo la mayoría del tiempo.
Solo hay una cosa en el mundo que Ud. puede controlar, que es su manera de pensar. Sin embargo, cuando asume el control completo sobre su pensamiento, toma control sobre todos los otros aspectos de su vida.
Al pensar y hablar únicamente sobre lo que quiere y negarse a pensar o hablar sobre lo que no quiere, se convierte en el arquitecto de su propio destino. Ud. crea su mundo.
Sexta ley: La ley de la abundancia.
Vivimos en un universo abundante, en un mundo donde hay suficiente dinero para todos los que realmente lo quieran y estén dispuestos a obedecer las leyes que gobiernan su adquisición.
Hay una gran cantidad de dinero disponible. En realidad, el concepto de escasez no existe. Lo importante de entender es que su actitud, ya sea de abundancia o de escasez hacia el dinero, tendrá un impacto importante en el hecho de volverse rico o no.
La primera conclusión de esta ley es: “La gente se volverá adinerada porque decide volverse adinerada”.
Los individuos se vuelven adinerados porque creen que tienen la habilidad para hacerlo, porque creen en esto totalmente, actúan de acuerdo a esta creencia y consecuentemente hacen cosas que permiten que sus creencias se vuelvan realidad.
La segunda conclusión de esta ley es: “Las personas son pobres porque no han decidido volverse ricas”.
Pregúntese, ¿Por qué no soy rico todavía? Y escriba todas las razones que se le ocurran. Se sorprenderá al darse cuenta de que la mayoría de sus razones son excusas de las cuales se ha enamorado; justificaciones que se han convertido en creencias porque han vivido y pesado en su mente durante largo tiempo.
Séptima ley: La ley de desarrollo personal.
La fortuna que usted pueda amasar durante su vida, irá en proporción directa a su grado de desarrollo personal y profesional.
Muchas personas desean que sus ingresos aumenten sin ellos tener que crecer o desarrollarse personal o profesionalmente. Si desea ganar más, tendrá que aprender más. Esto significa que deberá invertir más en su propio desarrollo personal y profesional.
No hay ninguna inversión que le proporcione una mayor retribución por su dinero, que volver a invertir una parte de su tiempo y su dinero, en su capacidad para generar aun más dinero.
La persona que no está dispuesta a invertir en sí misma para adquirir más conocimientos, está negociando el precio del éxito y el precio del éxito no es negociable.